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CATEGORÍA GENERAL ZONASATELITE => OFF-TOPIC => EL BAR DE ZONA SATELITE => Mensaje iniciado por: Serjey en 11 de Mayo de 2016, 18:28:52 18:28

Título: El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 11 de Mayo de 2016, 18:28:52 18:28
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 12 de Mayo de 2016, 06:05:41 06:05
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 12 de Mayo de 2016, 07:44:42 07:44
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado.
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 12 de Mayo de 2016, 19:26:28 19:26
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 13 de Mayo de 2016, 06:01:00 06:01
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 13 de Mayo de 2016, 07:31:55 07:31
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

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Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 13 de Mayo de 2016, 18:09:44 18:09
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 14 de Mayo de 2016, 09:21:05 09:21
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 14 de Mayo de 2016, 13:47:51 13:47
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 14 de Mayo de 2016, 14:55:28 14:55
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

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Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 15 de Mayo de 2016, 09:44:40 09:44
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 15 de Mayo de 2016, 10:03:51 10:03
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 15 de Mayo de 2016, 10:55:29 10:55
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 16 de Mayo de 2016, 11:09:42 11:09
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 16 de Mayo de 2016, 21:18:19 21:18
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 17 de Mayo de 2016, 07:51:16 07:51
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: chachote en 17 de Mayo de 2016, 09:59:38 09:59
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: niko en 17 de Mayo de 2016, 10:18:55 10:18
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 17 de Mayo de 2016, 17:53:34 17:53
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 17 de Mayo de 2016, 20:57:12 20:57
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 18 de Mayo de 2016, 06:03:05 06:03
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 18 de Mayo de 2016, 07:38:41 07:38
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 18 de Mayo de 2016, 22:27:29 22:27
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 19 de Mayo de 2016, 05:57:16 05:57
manecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 19 de Mayo de 2016, 07:43:21 07:43
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía.
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: chachote en 19 de Mayo de 2016, 10:21:09 10:21
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 20 de Mayo de 2016, 06:12:48 06:12
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 20 de Mayo de 2016, 07:42:05 07:42
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más,
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: chachote en 20 de Mayo de 2016, 12:50:06 12:50
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 20 de Mayo de 2016, 21:02:23 21:02
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para el, pero
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 21 de Mayo de 2016, 09:15:51 09:15
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para el, pero no se arrugó y empezo
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 21 de Mayo de 2016, 10:27:55 10:27
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para el, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: chachote en 21 de Mayo de 2016, 14:00:32 14:00
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para el, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 22 de Mayo de 2016, 07:54:55 07:54
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para el, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 22 de Mayo de 2016, 12:48:28 12:48
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para el, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 22 de Mayo de 2016, 13:43:39 13:43
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco,
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 23 de Mayo de 2016, 07:52:46 07:52
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 23 de Mayo de 2016, 22:08:07 22:08
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 24 de Mayo de 2016, 07:43:09 07:43
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 24 de Mayo de 2016, 09:38:41 09:38
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila, una especie de
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: chachote en 24 de Mayo de 2016, 22:05:16 22:05
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila, una especie de unguento amarillo muy espeso que
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 25 de Mayo de 2016, 07:35:37 07:35
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila, una especie de unguento amarillo muy espeso que una vez puesto en la
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 25 de Mayo de 2016, 07:44:44 07:44
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: sve79 en 25 de Mayo de 2016, 10:22:17 10:22
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 26 de Mayo de 2016, 07:41:54 07:41
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 26 de Mayo de 2016, 16:21:35 16:21
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: ximot en 26 de Mayo de 2016, 23:18:20 23:18
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 27 de Mayo de 2016, 11:12:48 11:12
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 28 de Mayo de 2016, 09:28:52 09:28
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 29 de Mayo de 2016, 11:32:21 11:32
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 29 de Mayo de 2016, 18:30:31 18:30
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 30 de Mayo de 2016, 05:55:16 05:55
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 30 de Mayo de 2016, 11:01:23 11:01
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: chachote en 30 de Mayo de 2016, 11:11:01 11:11
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 30 de Mayo de 2016, 20:40:55 20:40
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 31 de Mayo de 2016, 05:56:23 05:56
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 31 de Mayo de 2016, 07:32:34 07:32
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: chachote en 31 de Mayo de 2016, 17:05:34 17:05
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 31 de Mayo de 2016, 19:27:09 19:27
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: galagar en 31 de Mayo de 2016, 21:02:11 21:02
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 01 de Junio de 2016, 05:48:44 05:48
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en el
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 01 de Junio de 2016, 07:34:15 07:34
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le   
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 01 de Junio de 2016, 21:55:21 21:55
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 02 de Junio de 2016, 06:09:45 06:09
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 02 de Junio de 2016, 07:29:21 07:29
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 02 de Junio de 2016, 14:47:47 14:47
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 03 de Junio de 2016, 05:53:13 05:53
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 03 de Junio de 2016, 07:36:31 07:36
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 03 de Junio de 2016, 20:57:27 20:57
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 05 de Junio de 2016, 11:19:56 11:19
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: sve79 en 05 de Junio de 2016, 12:14:59 12:14
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 05 de Junio de 2016, 15:47:31 15:47
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 06 de Junio de 2016, 07:38:28 07:38
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: chachote en 06 de Junio de 2016, 17:55:08 17:55
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 07 de Junio de 2016, 06:17:03 06:17
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 07 de Junio de 2016, 07:38:50 07:38
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 07 de Junio de 2016, 17:08:17 17:08
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: chachote en 07 de Junio de 2016, 19:37:02 19:37
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 08 de Junio de 2016, 06:03:52 06:03
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 08 de Junio de 2016, 07:34:43 07:34
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 08 de Junio de 2016, 19:50:29 19:50
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 09 de Junio de 2016, 07:20:33 07:20
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 09 de Junio de 2016, 08:00:41 08:00
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía,
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 09 de Junio de 2016, 18:57:17 18:57
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: chachote en 09 de Junio de 2016, 19:03:39 19:03
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 10 de Junio de 2016, 05:57:58 05:57
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 10 de Junio de 2016, 07:39:14 07:39
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 10 de Junio de 2016, 20:14:12 20:14
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 11 de Junio de 2016, 12:12:16 12:12
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 12 de Junio de 2016, 08:52:19 08:52
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 12 de Junio de 2016, 12:48:22 12:48
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 12 de Junio de 2016, 18:38:57 18:38
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 13 de Junio de 2016, 06:07:39 06:07
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 13 de Junio de 2016, 07:59:06 07:59
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 14 de Junio de 2016, 05:54:31 05:54
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 14 de Junio de 2016, 07:45:22 07:45
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 14 de Junio de 2016, 22:52:03 22:52
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 15 de Junio de 2016, 05:56:48 05:56
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 15 de Junio de 2016, 07:35:02 07:35
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 16 de Junio de 2016, 05:51:58 05:51
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 16 de Junio de 2016, 07:39:05 07:39
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: niko en 16 de Junio de 2016, 08:31:35 08:31
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 17 de Junio de 2016, 06:03:45 06:03
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 17 de Junio de 2016, 07:29:46 07:29
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 17 de Junio de 2016, 09:33:25 09:33
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 18 de Junio de 2016, 09:20:43 09:20
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 18 de Junio de 2016, 11:57:57 11:57
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 19 de Junio de 2016, 10:46:41 10:46
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 19 de Junio de 2016, 12:02:02 12:02
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 20 de Junio de 2016, 07:26:40 07:26
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: tarteras5 en 20 de Junio de 2016, 17:13:08 17:13
Erase una vez una estrella que brillaba mas que ninguna otra en el cielo, iluminando la linea del horizonte y haciendo que la noche día, fuera lo mas hermoso que jamás había visto, hasta que se hizo de día y vimos como todo lo que habiamos imaginado tan solo fuera un sueño,volviendo a la cama, seguimos imaginando como seria la vida antes del virus que convertía, mi flor en una coliflor.Pero de repente mirando la estrella, comprendí que la vida era cada vez mas difícil para algunos, se había convertido en un caos, solo los poderosos tenían el privilegio de seguir avanzando, a costa de los primos que solo pagamos impuestos, mientras descuidábamos los valores importantes de la vida, aun sabiendo que un día no muy lejano iban a sufrir en sus propias carnes, todo lo que vivimos en tiempos tan adversos.Un día descubrí casi por casualidad, que justo en lo alto de la montaña se reflejaba una luz, entonces decidí subir para ver y allí estaba Eusebio sentado, le pregunte que hacia allí. Él me contesto que miraba aquella luz tan brillante que surgia de Soto del Real, no entendía como aquello se les iba de las manos, la humanidad no comprendia los cambios que se estaban dando en la tierra como por ejemplo el cambio climatico, cuando de repente una explosión me devolvio a la realidad la luz de aquella estrella iluminaba todo el valle.Decidí que teniamos que seguir luchando y haciendo camino al andar, como dijo aquel buen escritor, dejar un mundo mejor, que las generaciones venideras no tuvieran que estar sufriendo las miserias que, con nuestra vanidad y orgullo, habiamos generado sin pensar que todo se nos volveria en contra nuestra por no luchar por la libertad de poder decidir libremente nuestro destino.Aquella luz era el principio de una larga guerra encarnizada donde perderia el ser humano,seria una lucha contra el hambre, la corrupción, la miseria,el egoismo del hombre era tal que nunca se pensó que los recursos de la tierra se terminarian y crearían un colapso total. Tal vez, aun quedaria tiempo para intentar reconducir toda la situacion si hallaba el manuscrito de Zendhu que se encontraba en el cajón de los desastres imaginarios, pero sólo un ser de los llamados corruptos podia hacer que todo aquello volviera a encaminarse hacia una batalla sangrienta, una batalla que tenia origen maligno, el cual nos iba,a dar la razón alos que estabamos luchando por
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 20 de Junio de 2016, 17:58:13 17:58
Erase una vez una estrella que brillaba mas que ninguna otra en el cielo, iluminando la linea del horizonte y haciendo que la noche día, fuera lo mas hermoso que jamás había visto, hasta que se hizo de día y vimos como todo lo que habiamos imaginado tan solo fuera un sueño,volviendo a la cama, seguimos imaginando como seria la vida antes del virus que convertía, mi flor en una coliflor.Pero de repente mirando la estrella, comprendí que la vida era cada vez mas difícil para algunos, se había convertido en un caos, solo los poderosos tenían el privilegio de seguir avanzando, a costa de los primos que solo pagamos impuestos, mientras descuidábamos los valores importantes de la vida, aun sabiendo que un día no muy lejano iban a sufrir en sus propias carnes, todo lo que vivimos en tiempos tan adversos.Un día descubrí casi por casualidad, que justo en lo alto de la montaña se reflejaba una luz, entonces decidí subir para ver y allí estaba Eusebio sentado, le pregunte que hacia allí. Él me contesto que miraba aquella luz tan brillante que surgia de Soto del Real, no entendía como aquello se les iba de las manos, la humanidad no comprendia los cambios que se estaban dando en la tierra como por ejemplo el cambio climatico, cuando de repente una explosión me devolvio a la realidad la luz de aquella estrella iluminaba todo el valle.Decidí que teniamos que seguir luchando y haciendo camino al andar, como dijo aquel buen escritor, dejar un mundo mejor, que las generaciones venideras no tuvieran que estar sufriendo las miserias que, con nuestra vanidad y orgullo, habiamos generado sin pensar que todo se nos volveria en contra nuestra por no luchar por la libertad de poder decidir libremente nuestro destino.Aquella luz era el principio de una larga guerra encarnizada donde perderia el ser humano,seria una lucha contra el hambre, la corrupción, la miseria,el egoismo del hombre era tal que nunca se pensó que los recursos de la tierra se terminarian y crearían un colapso total. Tal vez, aun quedaria tiempo para intentar reconducir toda la situacion si hallaba el manuscrito de Zendhu que se encontraba en el cajón de los desastres imaginarios, pero sólo un ser de los llamados corruptos podia hacer que todo aquello volviera a encaminarse hacia una batalla sangrienta, una batalla que tenia origen maligno, el cual nos iba,a dar la razón alos que estabamos luchando por

Por favor, revisa las reglas del juego, así no es correcto, debes copiar TODO EL TEXTO y al final añadir tus cinco palabras, lo dicho revisa las reglas del juego y cualquier duda si te quedara alguna nos la preguntas, animo que no es dificil    ].: ].:
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 20 de Junio de 2016, 17:59:42 17:59
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 21 de Junio de 2016, 05:58:07 05:58
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 21 de Junio de 2016, 07:51:11 07:51
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 21 de Junio de 2016, 15:08:11 15:08
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 22 de Junio de 2016, 06:01:53 06:01
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 22 de Junio de 2016, 07:31:25 07:31
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 23 de Junio de 2016, 05:53:40 05:53
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 23 de Junio de 2016, 07:46:58 07:46
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 23 de Junio de 2016, 18:36:36 18:36
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 24 de Junio de 2016, 15:46:48 15:46
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 24 de Junio de 2016, 16:09:02 16:09
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 26 de Junio de 2016, 00:03:43 00:03
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 26 de Junio de 2016, 11:41:31 11:41
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: sve79 en 26 de Junio de 2016, 15:27:25 15:27
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 27 de Junio de 2016, 05:57:35 05:57
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 27 de Junio de 2016, 07:42:17 07:42
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 27 de Junio de 2016, 22:21:38 22:21
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 28 de Junio de 2016, 06:01:08 06:01
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 28 de Junio de 2016, 08:04:02 08:04
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 28 de Junio de 2016, 20:29:05 20:29
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 29 de Junio de 2016, 05:57:57 05:57
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 29 de Junio de 2016, 07:43:13 07:43
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 29 de Junio de 2016, 21:51:35 21:51
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 30 de Junio de 2016, 05:47:42 05:47
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 30 de Junio de 2016, 07:19:27 07:19
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 30 de Junio de 2016, 21:38:01 21:38
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: ximot en 30 de Junio de 2016, 22:07:00 22:07
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 01 de Julio de 2016, 06:05:25 06:05
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 01 de Julio de 2016, 07:46:03 07:46
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 02 de Julio de 2016, 12:19:09 12:19
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 02 de Julio de 2016, 19:38:17 19:38
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 03 de Julio de 2016, 20:45:53 20:45
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 03 de Julio de 2016, 22:38:47 22:38
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 04 de Julio de 2016, 05:52:02 05:52
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 04 de Julio de 2016, 07:35:08 07:35
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 04 de Julio de 2016, 17:58:46 17:58
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 05 de Julio de 2016, 05:56:34 05:56
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 05 de Julio de 2016, 07:38:29 07:38
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 05 de Julio de 2016, 22:16:00 22:16
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 06 de Julio de 2016, 07:46:12 07:46
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: chachote en 06 de Julio de 2016, 18:38:33 18:38
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 07 de Julio de 2016, 06:06:12 06:06
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 07 de Julio de 2016, 07:41:55 07:41
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: chachote en 07 de Julio de 2016, 07:56:48 07:56
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 08 de Julio de 2016, 05:55:07 05:55
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 08 de Julio de 2016, 12:42:23 12:42
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 08 de Julio de 2016, 21:29:55 21:29
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 09 de Julio de 2016, 11:54:07 11:54
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 09 de Julio de 2016, 15:35:36 15:35
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 10 de Julio de 2016, 09:49:20 09:49
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 10 de Julio de 2016, 10:54:03 10:54
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 11 de Julio de 2016, 08:03:58 08:03
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 11 de Julio de 2016, 13:50:22 13:50
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: chachote en 11 de Julio de 2016, 20:24:31 20:24
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 12 de Julio de 2016, 08:03:22 08:03
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 13 de Julio de 2016, 05:56:44 05:56
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 13 de Julio de 2016, 08:04:40 08:04
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 14 de Julio de 2016, 05:56:42 05:56
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 14 de Julio de 2016, 07:47:34 07:47
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 14 de Julio de 2016, 17:44:45 17:44
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: chachote en 14 de Julio de 2016, 19:25:14 19:25
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 15 de Julio de 2016, 07:34:30 07:34
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 15 de Julio de 2016, 21:48:54 21:48
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 16 de Julio de 2016, 08:13:52 08:13
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 16 de Julio de 2016, 22:12:40 22:12
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 17 de Julio de 2016, 21:03:24 21:03
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 18 de Julio de 2016, 07:53:13 07:53
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: chachote en 18 de Julio de 2016, 13:14:29 13:14
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero los espectros causaron estragos a
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 18 de Julio de 2016, 20:16:21 20:16
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero los espectros causaron estragos a la embestida de Chachotely por
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 19 de Julio de 2016, 07:40:44 07:40
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero los espectros causaron estragos a la embestida de Chachotely por el flanco derecho debido a
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 19 de Julio de 2016, 22:11:00 22:11
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero los espectros causaron estragos a la embestida de Chachotely por el flanco derecho debido a que sus ataques se centraban
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 20 de Julio de 2016, 07:35:20 07:35
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero los espectros causaron estragos a la embestida de Chachotely por el flanco derecho debido a que sus ataques se centraban en castigar a la infantería
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: chachote en 20 de Julio de 2016, 14:01:11 14:01
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero los espectros causaron estragos a la embestida de Chachotely por el flanco derecho debido a que sus ataques se centraban en castigar a la infantería, taponando la cabellería para que
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 21 de Julio de 2016, 08:09:11 08:09
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero los espectros causaron estragos a la embestida de Chachotely por el flanco derecho debido a que sus ataques se centraban en castigar a la infantería, taponando la cabellería para que no pudiera avanzar en dirección
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: chachote en 21 de Julio de 2016, 17:53:58 17:53
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero los espectros causaron estragos a la embestida de Chachotely por el flanco derecho debido a que sus ataques se centraban en castigar a la infantería, taponando la cabellería para que no pudiera avanzar en dirección hacia la falange. El plan
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 22 de Julio de 2016, 07:31:46 07:31
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero los espectros causaron estragos a la embestida de Chachotely por el flanco derecho debido a que sus ataques se centraban en castigar a la infantería, taponando la caballería para que no pudiera avanzar en dirección hacia la falange. El plan parecía bueno, pero no contaban
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 22 de Julio de 2016, 20:31:06 20:31
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero los espectros causaron estragos a la embestida de Chachotely por el flanco derecho debido a que sus ataques se centraban en castigar a la infantería, taponando la caballería para que no pudiera avanzar en dirección hacia la falange. El plan parecía bueno, pero no contaban con varios asuntos que se
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 23 de Julio de 2016, 12:00:07 12:00
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero los espectros causaron estragos a la embestida de Chachotely por el flanco derecho debido a que sus ataques se centraban en castigar a la infantería, taponando la caballería para que no pudiera avanzar en dirección hacia la falange. El plan parecía bueno, pero no contaban con varios asuntos que se debían haber resuelto antes, no
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 23 de Julio de 2016, 19:14:58 19:14
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero los espectros causaron estragos a la embestida de Chachotely por el flanco derecho debido a que sus ataques se centraban en castigar a la infantería, taponando la caballería para que no pudiera avanzar en dirección hacia la falange. El plan parecía bueno, pero no contaban con varios asuntos que se debían haber resuelto antes, no habían previsto que los batallones
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 24 de Julio de 2016, 11:50:25 11:50
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero los espectros causaron estragos a la embestida de Chachotely por el flanco derecho debido a que sus ataques se centraban en castigar a la infantería, taponando la caballería para que no pudiera avanzar en dirección hacia la falange. El plan parecía bueno, pero no contaban con varios asuntos que se debían haber resuelto antes, no habían previsto que los batallones de mercenarios de la costa
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 24 de Julio de 2016, 21:07:51 21:07
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero los espectros causaron estragos a la embestida de Chachotely por el flanco derecho debido a que sus ataques se centraban en castigar a la infantería, taponando la caballería para que no pudiera avanzar en dirección hacia la falange. El plan parecía bueno, pero no contaban con varios asuntos que se debían haber resuelto antes, no habían previsto que los batallones de mercenarios de la costa se adentrarían hasta el centro de
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 25 de Julio de 2016, 08:59:44 08:59
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero los espectros causaron estragos a la embestida de Chachotely por el flanco derecho debido a que sus ataques se centraban en castigar a la infantería, taponando la caballería para que no pudiera avanzar en dirección hacia la falange. El plan parecía bueno, pero no contaban con varios asuntos que se debían haber resuelto antes, no habían previsto que los batallones de mercenarios de la costa se adentrarían hasta el centro de la llanura llena de cieno
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 25 de Julio de 2016, 20:41:01 20:41
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero los espectros causaron estragos a la embestida de Chachotely por el flanco derecho debido a que sus ataques se centraban en castigar a la infantería, taponando la caballería para que no pudiera avanzar en dirección hacia la falange. El plan parecía bueno, pero no contaban con varios asuntos que se debían haber resuelto antes, no habían previsto que los batallones de mercenarios de la costa se adentrarían hasta el centro de la llanura llena de cieno y zarzales cubiertos de nieve
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 27 de Julio de 2016, 10:02:49 10:02
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero los espectros causaron estragos a la embestida de Chachotely por el flanco derecho debido a que sus ataques se centraban en castigar a la infantería, taponando la caballería para que no pudiera avanzar en dirección hacia la falange. El plan parecía bueno, pero no contaban con varios asuntos que se debían haber resuelto antes, no habían previsto que los batallones de mercenarios de la costa se adentrarían hasta el centro de la llanura llena de cieno y zarzales cubiertos de nieve, que no impedirían que el
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 27 de Julio de 2016, 14:37:07 14:37
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero los espectros causaron estragos a la embestida de Chachotely por el flanco derecho debido a que sus ataques se centraban en castigar a la infantería, taponando la caballería para que no pudiera avanzar en dirección hacia la falange. El plan parecía bueno, pero no contaban con varios asuntos que se debían haber resuelto antes, no habían previsto que los batallones de mercenarios de la costa se adentrarían hasta el centro de la llanura llena de cieno y zarzales cubiertos de nieve, que no impedirían que el grueso de las ordas bárbaras
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 27 de Julio de 2016, 17:00:35 17:00
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero los espectros causaron estragos a la embestida de Chachotely por el flanco derecho debido a que sus ataques se centraban en castigar a la infantería, taponando la caballería para que no pudiera avanzar en dirección hacia la falange. El plan parecía bueno, pero no contaban con varios asuntos que se debían haber resuelto antes, no habían previsto que los batallones de mercenarios de la costa se adentrarían hasta el centro de la llanura llena de cieno y zarzales cubiertos de nieve, que no impedirían que el grueso de las ordas bárbaras avanzaran sin pausa adentrándose en
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: chachote en 28 de Julio de 2016, 08:05:39 08:05
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero los espectros causaron estragos a la embestida de Chachotely por el flanco derecho debido a que sus ataques se centraban en castigar a la infantería, taponando la caballería para que no pudiera avanzar en dirección hacia la falange. El plan parecía bueno, pero no contaban con varios asuntos que se debían haber resuelto antes, no habían previsto que los batallones de mercenarios de la costa se adentrarían hasta el centro de la llanura llena de cieno y zarzales cubiertos de nieve, que no impedirían que el grueso de las ordas bárbaras avanzaran sin pausa adentrándose en la retaguardia del general Nikolovsky
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: DAYOLI en 28 de Julio de 2016, 09:16:30 09:16
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero los espectros causaron estragos a la embestida de Chachotely por el flanco derecho debido a que sus ataques se centraban en castigar a la infantería, taponando la caballería para que no pudiera avanzar en dirección hacia la falange. El plan parecía bueno, pero no contaban con varios asuntos que se debían haber resuelto antes, no habían previsto que los batallones de mercenarios de la costa se adentrarían hasta el centro de la llanura llena de cieno y zarzales cubiertos de nieve, que no impedirían que el grueso de las ordas bárbaras avanzaran sin pausa adentrándose en la retaguardia del general Nikolovsky, pero Chachotely no se iba
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 28 de Julio de 2016, 11:08:42 11:08

Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero los espectros causaron estragos a la embestida de Chachotely por el flanco derecho debido a que sus ataques se centraban en castigar a la infantería, taponando la caballería para que no pudiera avanzar en dirección hacia la falange. El plan parecía bueno, pero no contaban con varios asuntos que se debían haber resuelto antes, no habían previsto que los batallones de mercenarios de la costa se adentrarían hasta el centro de la llanura llena de cieno y zarzales cubiertos de nieve, que no impedirían que el grueso de las ordas bárbaras avanzaran sin pausa adentrándose en la retaguardia del general Nikolovsky, pero Chachotely no se iba quedar impasible ante tal amenaza
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 01 de Agosto de 2016, 19:15:33 19:15
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero los espectros causaron estragos a la embestida de Chachotely por el flanco derecho debido a que sus ataques se centraban en castigar a la infantería, taponando la caballería para que no pudiera avanzar en dirección hacia la falange. El plan parecía bueno, pero no contaban con varios asuntos que se debían haber resuelto antes, no habían previsto que los batallones de mercenarios de la costa se adentrarían hasta el centro de la llanura llena de cieno y zarzales cubiertos de nieve, que no impedirían que el grueso de las ordas bárbaras avanzaran sin pausa adentrándose en la retaguardia del general Nikolovsky, pero Chachotely no se iba quedar impasible ante tal amenaza, se alzó y sin más,
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 02 de Agosto de 2016, 11:19:02 11:19
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero los espectros causaron estragos a la embestida de Chachotely por el flanco derecho debido a que sus ataques se centraban en castigar a la infantería, taponando la caballería para que no pudiera avanzar en dirección hacia la falange. El plan parecía bueno, pero no contaban con varios asuntos que se debían haber resuelto antes, no habían previsto que los batallones de mercenarios de la costa se adentrarían hasta el centro de la llanura llena de cieno y zarzales cubiertos de nieve, que no impedirían que el grueso de las ordas bárbaras avanzaran sin pausa adentrándose en la retaguardia del general Nikolovsky, pero Chachotely no se iba quedar impasible ante tal amenaza, se alzó y sin más, comenzó a lanzar sus lanceros
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 02 de Agosto de 2016, 17:56:59 17:56
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero los espectros causaron estragos a la embestida de Chachotely por el flanco derecho debido a que sus ataques se centraban en castigar a la infantería, taponando la caballería para que no pudiera avanzar en dirección hacia la falange. El plan parecía bueno, pero no contaban con varios asuntos que se debían haber resuelto antes, no habían previsto que los batallones de mercenarios de la costa se adentrarían hasta el centro de la llanura llena de cieno y zarzales cubiertos de nieve, que no impedirían que el grueso de las ordas bárbaras avanzaran sin pausa adentrándose en la retaguardia del general Nikolovsky, pero Chachotely no se iba quedar impasible ante tal amenaza, se alzó y sin más, comenzó a lanzar sus lanceros contra todo lo que se
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: sve79 en 03 de Agosto de 2016, 10:31:52 10:31
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero los espectros causaron estragos a la embestida de Chachotely por el flanco derecho debido a que sus ataques se centraban en castigar a la infantería, taponando la caballería para que no pudiera avanzar en dirección hacia la falange. El plan parecía bueno, pero no contaban con varios asuntos que se debían haber resuelto antes, no habían previsto que los batallones de mercenarios de la costa se adentrarían hasta el centro de la llanura llena de cieno y zarzales cubiertos de nieve, que no impedirían que el grueso de las ordas bárbaras avanzaran sin pausa adentrándose en la retaguardia del general Nikolovsky, pero Chachotely no se iba quedar impasible ante tal amenaza, se alzó y sin más, comenzó a lanzar sus lanceros contra todo lo que se movia, exhauto ante tal panorama
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 03 de Agosto de 2016, 14:48:38 14:48
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero los espectros causaron estragos a la embestida de Chachotely por el flanco derecho debido a que sus ataques se centraban en castigar a la infantería, taponando la caballería para que no pudiera avanzar en dirección hacia la falange. El plan parecía bueno, pero no contaban con varios asuntos que se debían haber resuelto antes, no habían previsto que los batallones de mercenarios de la costa se adentrarían hasta el centro de la llanura llena de cieno y zarzales cubiertos de nieve, que no impedirían que el grueso de las ordas bárbaras avanzaran sin pausa adentrándose en la retaguardia del general Nikolovsky, pero Chachotely no se iba quedar impasible ante tal amenaza, se alzó y sin más, comenzó a lanzar sus lanceros contra todo lo que se movia, exhauto ante tal panorama, mandó a sus arqueros disparar
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: chachote en 03 de Agosto de 2016, 19:34:46 19:34
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero los espectros causaron estragos a la embestida de Chachotely por el flanco derecho debido a que sus ataques se centraban en castigar a la infantería, taponando la caballería para que no pudiera avanzar en dirección hacia la falange. El plan parecía bueno, pero no contaban con varios asuntos que se debían haber resuelto antes, no habían previsto que los batallones de mercenarios de la costa se adentrarían hasta el centro de la llanura llena de cieno y zarzales cubiertos de nieve, que no impedirían que el grueso de las ordas bárbaras avanzaran sin pausa adentrándose en la retaguardia del general Nikolovsky, pero Chachotely no se iba quedar impasible ante tal amenaza, se alzó y sin más, comenzó a lanzar sus lanceros contra todo lo que se movia, exhauto ante tal panorama, mandó a sus arqueros disparar sin parar aunque hiriese a
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 04 de Agosto de 2016, 09:54:32 09:54
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero los espectros causaron estragos a la embestida de Chachotely por el flanco derecho debido a que sus ataques se centraban en castigar a la infantería, taponando la caballería para que no pudiera avanzar en dirección hacia la falange. El plan parecía bueno, pero no contaban con varios asuntos que se debían haber resuelto antes, no habían previsto que los batallones de mercenarios de la costa se adentrarían hasta el centro de la llanura llena de cieno y zarzales cubiertos de nieve, que no impedirían que el grueso de las ordas bárbaras avanzaran sin pausa adentrándose en la retaguardia del general Nikolovsky, pero Chachotely no se iba quedar impasible ante tal amenaza, se alzó y sin más, comenzó a lanzar sus lanceros contra todo lo que se movia, exhauto ante tal panorama, mandó a sus arqueros disparar sin parar aunque hiriese a algunos de sus hombres más
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: chachote en 04 de Agosto de 2016, 19:34:23 19:34
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero los espectros causaron estragos a la embestida de Chachotely por el flanco derecho debido a que sus ataques se centraban en castigar a la infantería, taponando la caballería para que no pudiera avanzar en dirección hacia la falange. El plan parecía bueno, pero no contaban con varios asuntos que se debían haber resuelto antes, no habían previsto que los batallones de mercenarios de la costa se adentrarían hasta el centro de la llanura llena de cieno y zarzales cubiertos de nieve, que no impedirían que el grueso de las ordas bárbaras avanzaran sin pausa adentrándose en la retaguardia del general Nikolovsky, pero Chachotely no se iba quedar impasible ante tal amenaza, se alzó y sin más, comenzó a lanzar sus lanceros contra todo lo que se movia, exhauto ante tal panorama, mandó a sus arqueros disparar sin parar aunque hiriese a algunos de sus hombres más perdería sino tomase esa decisión.
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 04 de Agosto de 2016, 19:45:13 19:45
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero los espectros causaron estragos a la embestida de Chachotely por el flanco derecho debido a que sus ataques se centraban en castigar a la infantería, taponando la caballería para que no pudiera avanzar en dirección hacia la falange. El plan parecía bueno, pero no contaban con varios asuntos que se debían haber resuelto antes, no habían previsto que los batallones de mercenarios de la costa se adentrarían hasta el centro de la llanura llena de cieno y zarzales cubiertos de nieve, que no impedirían que el grueso de las ordas bárbaras avanzaran sin pausa adentrándose en la retaguardia del general Nikolovsky, pero Chachotely no se iba quedar impasible ante tal amenaza, se alzó y sin más, comenzó a lanzar sus lanceros contra todo lo que se movia, exhauto ante tal panorama, mandó a sus arqueros disparar sin parar aunque hiriese a algunos de sus hombres más perdería sino tomase esa decisión.

A medida que la contienda
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 05 de Agosto de 2016, 11:38:36 11:38
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero los espectros causaron estragos a la embestida de Chachotely por el flanco derecho debido a que sus ataques se centraban en castigar a la infantería, taponando la caballería para que no pudiera avanzar en dirección hacia la falange. El plan parecía bueno, pero no contaban con varios asuntos que se debían haber resuelto antes, no habían previsto que los batallones de mercenarios de la costa se adentrarían hasta el centro de la llanura llena de cieno y zarzales cubiertos de nieve, que no impedirían que el grueso de las ordas bárbaras avanzaran sin pausa adentrándose en la retaguardia del general Nikolovsky, pero Chachotely no se iba quedar impasible ante tal amenaza, se alzó y sin más, comenzó a lanzar sus lanceros contra todo lo que se movia, exhauto ante tal panorama, mandó a sus arqueros disparar sin parar aunque hiriese a algunos de sus hombres más perdería sino tomase esa decisión.

A medida que la contienda avanzaba, los contendientes iban perdiendo
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 05 de Agosto de 2016, 21:15:35 21:15
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero los espectros causaron estragos a la embestida de Chachotely por el flanco derecho debido a que sus ataques se centraban en castigar a la infantería, taponando la caballería para que no pudiera avanzar en dirección hacia la falange. El plan parecía bueno, pero no contaban con varios asuntos que se debían haber resuelto antes, no habían previsto que los batallones de mercenarios de la costa se adentrarían hasta el centro de la llanura llena de cieno y zarzales cubiertos de nieve, que no impedirían que el grueso de las ordas bárbaras avanzaran sin pausa adentrándose en la retaguardia del general Nikolovsky, pero Chachotely no se iba quedar impasible ante tal amenaza, se alzó y sin más, comenzó a lanzar sus lanceros contra todo lo que se movia, exhauto ante tal panorama, mandó a sus arqueros disparar sin parar aunque hiriese a algunos de sus hombres más perdería sino tomase esa decisión.

A medida que la contienda avanzaba, los contendientes iban perdiendo interés en conseguir la victoria
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 06 de Agosto de 2016, 10:14:33 10:14
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero los espectros causaron estragos a la embestida de Chachotely por el flanco derecho debido a que sus ataques se centraban en castigar a la infantería, taponando la caballería para que no pudiera avanzar en dirección hacia la falange. El plan parecía bueno, pero no contaban con varios asuntos que se debían haber resuelto antes, no habían previsto que los batallones de mercenarios de la costa se adentrarían hasta el centro de la llanura llena de cieno y zarzales cubiertos de nieve, que no impedirían que el grueso de las ordas bárbaras avanzaran sin pausa adentrándose en la retaguardia del general Nikolovsky, pero Chachotely no se iba quedar impasible ante tal amenaza, se alzó y sin más, comenzó a lanzar sus lanceros contra todo lo que se movia, exhauto ante tal panorama, mandó a sus arqueros disparar sin parar aunque hiriese a algunos de sus hombres más perdería sino tomase esa decisión.

A medida que la contienda avanzaba, los contendientes iban perdiendo interés en conseguir la victoria, solo unos pocos creían que
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 06 de Agosto de 2016, 20:10:26 20:10
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero los espectros causaron estragos a la embestida de Chachotely por el flanco derecho debido a que sus ataques se centraban en castigar a la infantería, taponando la caballería para que no pudiera avanzar en dirección hacia la falange. El plan parecía bueno, pero no contaban con varios asuntos que se debían haber resuelto antes, no habían previsto que los batallones de mercenarios de la costa se adentrarían hasta el centro de la llanura llena de cieno y zarzales cubiertos de nieve, que no impedirían que el grueso de las ordas bárbaras avanzaran sin pausa adentrándose en la retaguardia del general Nikolovsky, pero Chachotely no se iba quedar impasible ante tal amenaza, se alzó y sin más, comenzó a lanzar sus lanceros contra todo lo que se movia, exhauto ante tal panorama, mandó a sus arqueros disparar sin parar aunque hiriese a algunos de sus hombres más perdería sino tomase esa decisión.

A medida que la contienda avanzaba, los contendientes iban perdiendo interés en conseguir la victoria, solo unos pocos creían que se podría lograr aun sabiendo
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 07 de Agosto de 2016, 09:50:32 09:50
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero los espectros causaron estragos a la embestida de Chachotely por el flanco derecho debido a que sus ataques se centraban en castigar a la infantería, taponando la caballería para que no pudiera avanzar en dirección hacia la falange. El plan parecía bueno, pero no contaban con varios asuntos que se debían haber resuelto antes, no habían previsto que los batallones de mercenarios de la costa se adentrarían hasta el centro de la llanura llena de cieno y zarzales cubiertos de nieve, que no impedirían que el grueso de las ordas bárbaras avanzaran sin pausa adentrándose en la retaguardia del general Nikolovsky, pero Chachotely no se iba quedar impasible ante tal amenaza, se alzó y sin más, comenzó a lanzar sus lanceros contra todo lo que se movia, exhauto ante tal panorama, mandó a sus arqueros disparar sin parar aunque hiriese a algunos de sus hombres más perdería sino tomase esa decisión.

A medida que la contienda avanzaba, los contendientes iban perdiendo interés en conseguir la victoria, solo unos pocos creían que se podría lograr aun sabiendo las repercusiones que la derrota
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 08 de Agosto de 2016, 14:56:38 14:56
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero los espectros causaron estragos a la embestida de Chachotely por el flanco derecho debido a que sus ataques se centraban en castigar a la infantería, taponando la caballería para que no pudiera avanzar en dirección hacia la falange. El plan parecía bueno, pero no contaban con varios asuntos que se debían haber resuelto antes, no habían previsto que los batallones de mercenarios de la costa se adentrarían hasta el centro de la llanura llena de cieno y zarzales cubiertos de nieve, que no impedirían que el grueso de las ordas bárbaras avanzaran sin pausa adentrándose en la retaguardia del general Nikolovsky, pero Chachotely no se iba quedar impasible ante tal amenaza, se alzó y sin más, comenzó a lanzar sus lanceros contra todo lo que se movia, exhauto ante tal panorama, mandó a sus arqueros disparar sin parar aunque hiriese a algunos de sus hombres más perdería sino tomase esa decisión.

A medida que la contienda avanzaba, los contendientes iban perdiendo interés en conseguir la victoria, solo unos pocos creían que se podría lograr aun sabiendo las repercusiones que la derrota traería consigo, la humillación de
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: mencey59 en 08 de Agosto de 2016, 17:45:27 17:45
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora solo tenía que partir con sus fieles seguidores hacia el valle de las tenebrosas cavernas, donde todo iba a resolverse para bien o para mal, todo dependería de que el enemigo creyese que todo lo que estaba viendo era verdad y no fruto de la desesperación de quien luego, más tarde, confesaría que todo fue un falso complot para acabar con el poder de aquellos que le habían defraudado y que pretendían unirse a una nueva aventura que todo hacía presagiar que se iba a producir un triste y lamentable acontecimiento que cambiaría el destino de todos los valientes que quisieran ayudar a Xío, deberían elegir unirse a su ejército, sin embargo todo cambió en un instante, ante la penetrante mirada de Nikolovsky, quién, con su voz particular hizo que todos se pusieran firmes al unísono, como si de un mecanismo compenetrado se accionase en el cerebro de Chachotely, lo que iba a suponer una gran ventaja frente a los hechos que se iban a producir inmediatamente, pero nadie contaba con la llegada del general del ejército caucásico, un elemento muy peligroso que inevitablemente causaría el mayor de los males dentro del grupo. Pero estaban preparados para cualquier acontecimiento que se produjera, eran los mejores guerreros de la constelación satelital y los definía su gran arrojo y valor que unidos al gran arma letal que tenían como baza para la victoria, pero todo se frustró cuando por la colina comenzaron a bajar miles de espectros, flotando y amenazando a los bravos guerreros que allí se apostaban con sus armas listas para entrar en tromba en la ciudad y arrasar con todo lo que encontraban a su paso, pero los espectros causaron estragos a la embestida de Chachotely por el flanco derecho debido a que sus ataques se centraban en castigar a la infantería, taponando la caballería para que no pudiera avanzar en dirección hacia la falange. El plan parecía bueno, pero no contaban con varios asuntos que se debían haber resuelto antes, no habían previsto que los batallones de mercenarios de la costa se adentrarían hasta el centro de la llanura llena de cieno y zarzales cubiertos de nieve, que no impedirían que el grueso de las ordas bárbaras avanzaran sin pausa adentrándose en la retaguardia del general Nikolovsky, pero Chachotely no se iba quedar impasible ante tal amenaza, se alzó y sin más, comenzó a lanzar sus lanceros contra todo lo que se movia, exhauto ante tal panorama, mandó a sus arqueros disparar sin parar aunque hiriese a algunos de sus hombres más perdería sino tomase esa decisión.

A medida que la contienda avanzaba, los contendientes iban perdiendo interés en conseguir la victoria, solo unos pocos creían que se podría lograr aun sabiendo las repercusiones que la derrota traería consigo, la humillación de todos los seguidores del gran
Título: Re:El Manuscrito de Zhendu"Cap.4 -Regreso a Chabarowsk- parte 1/3(el mundo a salvo)
Publicado por: Serjey en 09 de Agosto de 2016, 21:37:48 21:37
Amanecía y con los primeros rayos de sol el brujo bizenok se dispuso a conjurar a las hadas del mal, pero de repente, sin esperarlo, apreció Xio blandiendo una espada, con la que pretendía acabar con el malvado brujo Bizenok, pero no había tenido en cuenta que sus esbirros la tenían entre ceja y ceja, y que cuando se diera la vuelta, iban a caer en la trampa, y entonces apareció Chepatorrowsky, que pretendía dar una certera y mortal estocada a Bizenok, pero no fue posible, cuando se disponía a ejecutarlo, apareció Nikolovsky lanzando un haz de luz desde su cuadriga tirada por tres caballos, pero cuando todo parecía que todo iba a salir como estaba previsto, Nikovky falló el tiro y cayó al suelo de cabeza, rompìéndose el cordel que amarraba su peluca, cuando pretendía ponerse en pie, se dio de bruces contra la pared en un muro, este golpe hizo que recapacitara y sin mediar palabra se adentró en el agujero ocasionado por la explosión de la carga de dinamita que llevaba.

Una vez dentro, pudo comprender lo que el manuscrito contenía, sin embargo, todo iba a cambiar en los instantes siguientes, nunca se hubiera imaginado que el desarrollo de los acontecimientos se volvería tan turbio como el contenido indicaba.  Al leerlo no pudo contener la emoción, todo volvía a ser como al principio, nada había cambiado. El contenido del manuscrito se empezaba a aclarar, todo hacía presagiar que los acontecimientos iban a ir sucediendose uno tras otro, pero cuando todo parecía aclararse las rencillas entre los hermanos se hacían cada vez más intensas, llegando en muchos casos a ser desesperante, sin embargo el afecto sustentado por largo tiempo, hizo volver a la realidad de la situación, la espada pedía sangre y sangre tendría.

El almirante Dayorowsky estaba observando desde la atalaya como salia su compañero Nikolovsky con la compañía de sus temidos guerreros dispuestos para una nueva batalla, pero en la lontananza apareció un angosto samurai fornido y con ganas de terminar con todo lo que se movía. El samurai, apodado jaslandoski, blandió su espada intentando imponer allí su ley, pero sin más, no lo consiguió porque eran demasiados yakuzas para él, pero no se arrugó y empezó a aniquilarlos uno tras otro con su espada samurai. Detectó que todo lo que parecía ser bueno no lo era, lo que era malo, tampoco, su desconcierto era total y cada vez estaba más confuso. Sin mediar palabra, sacó de su mochila una especie de ungüento amarillo muy espeso que una vez puesto en la espada, esta empezó a lanzar al aire una danza siniestra, haciendo que los allí presentes volvieran su mirada atónitos hacia la punta fina de su estoque. Sin más, cayeron fulminados y Jaslandoski aprovechó para asestar el golpe definitivo, que iba a hacer temblar los cimientos del castillo en el que sus enemigos se habían refugiado. Salieron uno por uno al patio de armas con las espadas en alto, pero pronto vieron que todo estaba perdido. Jaslandoski los aniquiló a todos y cada uno con la espada afilada hasta la punta.

Se podía observar en él una sonrisa sarcástica que le delataba en sus intenciones de zanjar de una vez por todas las diferencias que habían aflorado en su relación con sus detractores, pero una vez más, los rencores volvían a florecer en su interior y su desconfianza hacia los demás le hacían aun más temible y también más odiado evidentemente. Tras un recodo del camino durmió y descanso hasta que se sintió con fuerzas para continuar su peregrinaje hacia la cumbre de monte Sinaí donde se uniría a su amigo Nikolovsky con el fin de reorganizar sus tropas y planear largas noches de cerveza y desenfreno, pero cuando quiso empezar a contar cuantos seguidores tenía, observó que muchos de ellos habían caído por el camino, pero eso le iba a enviar un mensajero a su fortaleza, con intenciones muy discutibles, pero no discutidas. La suerte estaba echada, todo debía empezar a funcionar como antaño, sin embargo algo había que no le dejaba estar tranquilo, pero sabía que tenía que ir con mucho cuidado, cualquier descuido, cualquier distracción podía ser letal y no podía correr ese riesgo, tenía que ser prudente, pero a la vez osado si quería poder alcanzar su meta, una meta que cada vez era mas complicada de alcanzar pero nunca daría marcha atrás, y sabía que por el camino iba a cruzarse con muchas emboscadas, sin embargo, cuando creía que todo estaba perdido, apareció por sorpresa, el socio de Nikolovsky, alto, fornido, poderoso como nadie, acompañado de un ejercito de orcos repugnantes con deformaciones y con ganas de arrollar todo lo que encontraran a su paso, subiendo por la ladera de la escabrosa montaña, llegó hasta lo más alto de la montaña, desde allí podía ver todo lo que pasaba a su alrededor con buena perspectiva, veía los valles y todo el cauce del rio, ahora sol